Beneficios de un buen PACKAGING
Mejora la identificación, comunicación de atributos y visibilidad del producto. Cuando un producto tiene un diseño reconocible es más fácil para el consumidor poder identificarlo claramente de un vistazo. Esta capacidad de actuar como elemento diferenciador se debe utilizar eficazmente también cuando el producto presenta varias gamas.
Un buen packaging puede ayudar al consumidor a identificar fácilmente de cuál de ellas se trata y, por lo tanto, hacerle más sencillo el acto de la compra.
Genera demanda. Un buen diseño consigue atraer la atención, aumentar la capacidad de seducción y el interés y, por lo tanto, también la intención de compra (sobre todo en productos de impulso, más emocionales).


El sentido del embalaje
El embalaje o empaque es un recipiente o envoltura que contiene productos de manera temporal, principalmente para agrupar unidades de un producto, pensando en su manipulación, transporte y almacenaje.
Se establece la diferencia entre:
- Envase: es la envoltura que protege, sostiene y conserva la mercancía; está en contacto directo con el producto, puede ser rígido como cajas, botellas, frascos, blisters, o flexible como bolsas, sachets, pouches y sobres.
- Embalaje secundario: suelen ser cajas de diversos materiales, cajas de cartón ondulado de diversos modelos y muy resistentes.
- Embalaje terciario: es el que está destinado a soportar grandes cantidades de embalajes secundarios, a fin de que estos no se dañen o deterioren en el proceso de transporte y almacenamiento entre la fábrica y el consumidor final.
